lunes, 15 de enero de 2024

El Cuento de la Doncella: Lillian (Dilema de traición)

(Narrado por Lillian)

Navegando por un mar muy tormentoso rumbo a la Isla de la Locura Negra, me dirijo a ese misterioso templo, con el fin de encontrar eso que me está llamando, y la tormenta iba empeorando, a medida que nos acercabamos a la isla, vimos las ramas oscuras, moviendose en demasía, con vida propia, mi poder no podía controlarlas del todo, aún así logramos entrar a la isla y con el barco a salvo; descansamos un poco para poder continuar al amanecer, pero en un cielo muy gris y tormentoso en un lugar siniestro, es dificil saber la diferencia entre el día y la noche, algunos se quedaron haciendo guardia mientras Narciso y yo dormíamos un poco, pero no fue un sueño tranquilo.
Al despertar, fuimos al Templo Negro, en apariencia no tenía puerta, fui tocando y sentí un bloque frágil y lo saqué, se fue abriendo, sin embargo, solo pude entrar yo, porque cuando intentaron entrar unos marineros, salieron raíces y los jalaron de un modo violento, por suerte están vivos. Me fui adentrando más y más, se estaba oscureciendo, hasta que llegué a un muro, que era un rompecabezas, fui armándolo, y lo que mostró fue peor de lo que pensé, no fue el pueblo quien pidió ayuda a esa misteriosa mujer, fue el Primer Árbol, la naturaleza misma de este mundo pidió darle fin a la guerra, eso explica porque nadie que no sea digna (o) de la Corona pueda tocar el árbol sin consecuencias; y lo que había adentro resultó ser un horror, un fragmento de algo desconocido, color negro, se veía como nuestro mundo se volvió tan verde, lleno de vida, pero sin tecnología avanzada, ni metales, cuando lo toqué vi a esa mujer corrompiendo nuestro mundo y también como fue corrompiendo otros mundos, un mal mucho peor que enfrentar al Cambiacuentos.
Algo interrumpió mi trance, era el Cambiacuentos, se sorprendió de verme en mi propio mundo, le dije que no se saldría con la suya, y el solo se rio macabramente, diciendo que todos los mundos son fáciles de manipular y engañar, puso a la tripulación en mi contra, aunque me intentaron atacar, los pude noquear con facilidad sin matarlos, pero la sorpresa cuando escucho la voz una mujer que me dijo:-Hola, Lillian- -Vengo a reclamar este reino que también me pertenece por derecho, la corona también me consideró digna-. Yo le dije que también al Guardián lo consideró digno y no por eso me ha querido matar ni se había vuelto loco de poder y que se mostrara quien seas tú, loca.
Y resultó ser Amelie, quien incluso nos ayudó a combatir al Evolucionario Supremo, pero no supe como ni cuando resultó aliarse o ser hechizada por el Cambiacuentos.

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